Piel luminosa bajo el sol
Con la llegada del verano, la piel se enfrenta a una de las épocas más exigentes del año. La exposición solar, el calor, los cambios de rutina y el contacto frecuente con el aire acondicionado pueden alterar su equilibrio. La doctora Alejandra Luna, especialista en medicina estética, recomienda prestar atención a las señales que la piel empieza a mostrar durante estos meses y actuar a tiempo con tratamientos médicos suaves, personalizados y respetuosos con la expresión natural del rostro.
“Durante los meses de verano es importante prestar atención a la aparición o intensificación de manchas, ya que la exposición solar puede agravar alteraciones de la pigmentación que ya existían”, explica la doctora Alejandra Luna. “Son frecuentes los signos de deshidratación, como tirantez, textura áspera o sensación de incomodidad, incluso en pieles grasas”, advierte. A ello se suma otra señal habitual en esta época: la pérdida de luminosidad.
Para reforzar la hidratación durante los meses de sol, la doctora insiste en abordarla desde varios frentes. “La hidratación debe abordarse tanto desde el exterior como desde el interior; es importante mantener una adecuada ingesta de agua y utilizar cosméticos con ingredientes humectantes y reparadores, como el ácido hialurónico, la glicerina o las ceramidas”, señala.
Además, conviene optar por texturas ligeras que resulten cómodas durante los meses de calor y reforzar la función barrera de la piel para minimizar la pérdida de agua. En este punto, la fotoprotección diaria vuelve a ocupar un papel imprescindible. “Por supuesto, el uso diario de fotoprotección es imprescindible, ya que una piel protegida conserva mejor su equilibrio y su capacidad de hidratación”, añade.
Entre los tratamientos que recomienda la doctora Alejandra Luna destacan sus protocolos de hidratación profunda, bioestimulación y revitalización cutánea, que ayudan a recuperar luminosidad, elasticidad y frescura, así como procedimientos médico estéticos suaves para mejorar la textura y el tono de la piel, siempre adaptados a cada paciente y teniendo en cuenta la exposición solar propia de la temporada.
Para llegar con la piel sana, uniforme y luminosa, su consejo imprescindible es la constancia. “No existen tratamientos milagrosos que sustituyan una buena rutina diaria”, recuerda la doctora Luna. Por eso, recomienda combinar limpieza adecuada, hidratación, antioxidantes y, sobre todo, protección solar durante todo el año. “La prevención sigue siendo la mejor estrategia para evitar manchas, envejecimiento prematuro y pérdida de luminosidad”, concluye.











