Álvaro Benejam, presidente local y portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Sant Cugat
Ingredientes para 4-6 personas:
1 remolacha cocida
4 tomates maduros
1 pepino pequeño
1/2 pimiento rojo
1 diente de ajo
Unas hojas de albahaca fresca
Aceite OVE
Vinagre de Jerez
Sal
Agua fría
Preparación:
Pela y trocea los tomates, el pepino y el pimiento rojo.
Añade la remolacha cocida cortada en dados, el diente de ajo, unas hojas de albahaca fresca, un chorrito de aceite de oliva, vinagre y sal.
Tritura todos los ingredientes hasta conseguir una crema fina y homogénea.
Añade agua fría poco a poco hasta lograr la textura deseada.
Rectifica de sal y vinagre, y deja reposar en la nevera durante al menos una hora.
Sirve bien frío, con un chorrito de aceite de oliva por encima y unas hojas de albahaca fresca para decorar.

Tiempo de familia, tiempo de escucha
El verano nos regala algo que durante el año muchas veces nos falta: tiempo. Tiempo para sentarnos a la mesa sin mirar el reloj, alargar una conversación después de comer y escuchar a nuestros hijos con más dedicación, en especial a los jóvenes.
A los jóvenes de hoy les pedimos que estudien, que trabajen, que sean responsables, que se esfuercen y que confíen en el futuro. Pero muchos de ellos sienten que empezar un proyecto de vida es cada vez más difícil, que emanciparse se aleja, que la vivienda es inaccesible y que lo que antes parecía básico se ha convertido en un lujo.
Hablar de familia es hablar del futuro de nuestros hijos, a quienes no solo debemos proteger, sino también acompañar; no solo darles consejos, sino preguntarles por sus necesidades, ilusiones y miedos.
Muchas familias de Sant Cugat desearían que sus hijos pudieran quedarse aquí para formar las suyas propias. Pero para que eso sea posible, hay que darles el impulso que necesitan. Y esto empieza por pensar en ellos cuando se habla de vivienda, de oportunidades, de empleo y de formación; sin promesas vacías, sino con soluciones que ayuden a convertir la confianza en oportunidades reales.
Porque una ciudad que quiere avanzar no puede dejar atrás a quienes representan su futuro, y esa escucha empieza también en casa. Como un buen gazpacho, una conversación en familia necesita frescura, calma y verdad para escuchar sus ideas, entender sus preocupaciones y acompañarlos con hechos. Disfrutemos del verano en familia y escuchemos mejor a quienes serán el futuro de Sant Cugat.











