Presencia sin complejos
Una de las propuestas más exclusivas, ambiciosas y llamativas de BMW combina una presencia rotunda con altas prestaciones y una marcada personalidad. Se trata del XM, un automóvil con personalidad propia concebido para quienes buscan algo diferente y que, gracias a Quadis Munich Sabadell, hemos tenido la oportunidad de probar.
No es simplemente un SUV de altas prestaciones. Cuenta con un motor V8 de 4,4 litros con doble turbocompresor, combinado con un motor eléctrico integrado en el sistema de propulsión, capaz de desarrollar 653 CV de potencia, concebido para demostrar que deportividad, lujo y exclusividad pueden convivir en un mismo vehículo.
Su diseño exterior es poderoso, musculoso y extraordinariamente sofisticado. Las proporciones contundentes, la carrocería de líneas marcadas, la gran parrilla frontal, las entradas de aire y los detalles específicos de BMW XM configuran una imagen de gran carácter. Y, pese a lo atrevido de su planteamiento, es realmente bonito de ver. Sus musculosos pasos de rueda, sus enormes llantas y su silueta deportiva completan una estética cuidada y elegante.


En el interior, materiales de primera calidad, tecnología de última generación y una atmósfera marcadamente deportiva conviven con un excelente nivel de confort. Los acabados, la iluminación ambiental y el diseño del puesto de conducción crean un entorno moderno y sofisticado.
Su ADN se percibe también al volante. A pesar de sus dimensiones, el XM sorprende por su comportamiento y por una conducción que puede ser confortable y elegante, pero también contundente y deportiva. Un automóvil que no pretende gustar a todo el mundo, sino que está pensado para quienes buscan una propuesta diferente, potente y con una estética difícil de confundir.


Por Javier Lorite







