Hay escapadas en las que el destino lo es casi todo y otras en las que el viaje forma parte de la experiencia. Esta vez, ambas cosas fueron de la mano. El Hotel Peralada Wine Spa & Golf, en pleno Empordà, y el espectacular BMW XM, cedido por QUADIS Munich, construyeron una propuesta completa donde automoción, gastronomía, bienestar, vino y golf compartieron una misma idea de lujo: exclusivo, cuidado y pensado hasta el último detalle.
La llegada a Peralada ya marca el tono. El BMW XM, con su diseño contundente, sus dimensiones imponentes y una presencia difícil de ignorar, convierte cada desplazamiento en algo más que un simple trayecto. Sus altas prestaciones y su manera de reinterpretar el lujo deportivo encajan especialmente bien con la filosofía de un hotel que también busca ofrecer algo distinto y memorable.


Situado en un entorno privilegiado, el Hotel Peralada Wine Spa & Golf se ha consolidado como uno de los grandes referentes del turismo premium en Cataluña. Aquí, la cultura del vino no es un complemento, sino parte esencial de la experiencia. Se percibe en los espacios, en la gastronomía, en la proximidad de los viñedos y, especialmente, en su reconocido Wine Spa, donde el bienestar se vincula directamente con la tradición vinícola del territorio.
A ello se suma uno de los campos de golf más atractivos del Empordà, perfectamente integrado en el paisaje y pensado para disfrutar del deporte en un ambiente tranquilo y selecto. Poder empezar el día contemplando los viñedos, jugar dieciocho hoyos, relajarse después en el spa y terminar la jornada alrededor de una buena mesa resume bien el espíritu de Peralada.


La gastronomía ocupa también un lugar central. La cocina apuesta por el producto local, la creatividad y una ejecución cuidada, completando una experiencia que busca seducir más allá del alojamiento y convertir cada momento de la estancia en parte del viaje.
En ese contexto, el BMW XM se convierte en el compañero perfecto. Durante el trayecto demostró precisamente aquello que lo hace especial: su capacidad para transformar la carretera en una prolongación de la escapada. Confort, potencia, diseño y exclusividad acompañan una experiencia que empieza antes de llegar y continúa mucho después de abandonar el hotel.



Por Javier Lorite









