El Dr. Óscar González López es un referente en cirugía bariátrica y metabólica, con más de veinte años de experiencia en cirugía general y del aparato digestivo. Forma parte de la Unidad CEAB de la Clínica Diagonal, donde aborda de forma integral la obesidad y sus enfermedades asociadas. Su trayectoria combina práctica clínica, investigación y una visión multidisciplinar del paciente.
¿Cómo definiría la cirugía bariátrica y en qué casos se recomienda? La cirugía bariátrica es el método más potente, efectivo y duradero para el tratamiento de la obesidad. Actualmente las sociedades científicas consideran adecuado el tratamiento quirúrgico de todas las personas con índice de masa corporal mayor de 30. En los casos con un IMC entre 30 y 35, se recomienda cuando ya se han intentado sin éxito otros métodos no quirúrgicos de pérdida de peso o cuando la obesidad genera una carga psicológica significativa.
Muchas personas piensan en procedimientos estéticos como la liposucción o la abdominoplastia para perder volumen La abdominoplastia y la liposucción eliminan únicamente la grasa exterior, es decir, la grasa subcutánea, que está justo debajo de la piel. Esta grasa modifica la apariencia del abdomen, pero no influye de forma importante en el riesgo cardiovascular. En cambio, en la mayoría de los pacientes con obesidad, el aumento del abdomen se debe a la grasa del interior del abdomen, que rodea a los órganos. Esta grasa interna es la más tóxica para el organismo, la que marca el riesgo cardiovascular. Solo la cirugía bariátrica es capaz de reducir de manera efectiva esta grasa interna y, con ello, disminuir de forma drástica el riesgo para la salud.
¿Pueden la cirugía bariátrica y estética complementarse? Sí, pero, en la mayoría de los casos, la prioridad debería ser realizar primero la cirugía bariátrica. Una vez que el paciente ha perdido peso y ha reducido el volumen abdominal causado por la grasa interna, puede valorarse una abdominoplastia o una liposucción. Hacerlo al revés no mejora la salud cardiovascular y además puede dificultar la futura cirugía bariátrica.
¿Qué impacto tiene la cirugía bariátrica en la salud y en la calidad de vida del paciente, más allá del aspecto físico? Desde la introducción de la laparoscopia, la cirugía bariátrica ha avanzado de forma notable. Esta técnica ha permitido que los índices de morbilidad —la probabilidad de presentar complicaciones tras la cirugía— sean muy bajos. Los pacientes no solo experimentan una pérdida de peso significativa, sino que también sienten una mejoría en sus articulaciones, como las rodillas o la espalda. Pero lo más importante es la reducción del riesgo cardiovascular, ya que la pérdida de peso disminuye comorbilidades tan frecuentes como la diabetes, la hipertensión, el colesterol elevado o el hígado graso. En resumen, los pacientes viven mejor y durante más tiempo.
¿Qué tipo de seguimiento reciben los pacientes después de la cirugía y qué papel desempeña la Unidad CEAB de la Clínica Diagonal en este proceso? Tras la cirugía bariátrica, los pacientes necesitan un acompañamiento continuado que en la Unidad CEAB de la Clínica Diagonal se lleva a cabo mediante un equipo multidisciplinar coordinado. El cirujano supervisa la evolución médica; el nutricionista corrige posibles déficits y guía la nueva pauta alimentaria; el psicólogo acompaña en los cambios de hábitos y en la adaptación emocional; y la preparación física supervisada contribuye a estabilizar el peso de forma duradera. A todo ello se suma el papel clave del personal auxiliar, que facilita el acceso a los especialistas y gestiona cualquier necesidad del paciente, asegurando un seguimiento integral y sostenido.
¿Qué mensaje quiere dar a quienes buscan mejorar su imagen corporal y requieren algo más que un abordaje estético? La obesidad es una enfermedad común, estigmatizada por sociedad, médicos e incluso el mismo paciente, y es necesario liberarlos de este estigma; la cirugía bariátrica es el mejor método para tratar esta terrible enfermedad.











